UNA MIRADA SOBRE LA VEJEZ
Hay que reconocer que aunque le pongamos estrellitas de colores como las que agregué a este marco, esperamos la ancianidad con un sentimiento de pena, sufrimiento y el miedo a la imposibilidad. Una etapa de la vida a la que todos queremos llegar y cuando se pisan los umbrales de la misma, tenemos concepciones diferentes de cómo vivirla a pleno ya que el transcurso del tiempo puede ser vivenciado de diversas formas .No podemos ignorar que lo cultural interviene a veces a favor y otras en contra , que lo social determina cómo se mira a los adultos mayores dentro de sus estructuras y que de ello va a consistir como termina viéndose el anciano.
La épocas en que vivimos son de tanta voracidad, velocidad y competencia, que en el intento de progresar, tener, crecer económicamente o sobrevivir en otras circunstancias, el adulto joven lucha por sumar en razón de la utilidad y va dejando la posibilidad de disfrutar de los resultados. Cuando la persona se jubila, no se jubila de la vida, pero muchas veces, por estas razones, quedan relegados como espectadores de los demás. Por eso es necesario construir una mirada distinta de la vejez para saber abrir puertas aunque el discurso social lo denegue.Es el tiempo que Dios nos regala para rendir las materias pendientes en un tiempo sin apuros, apreciando la vida desde las experiencias vividas, los aprendizajes y los resultados logrados.Esto que afirmo, no tiene asidero ni ventajas si no se poseen los ingrediente más importante de la vejez:
"Los afectos del entorno familiar", y
" la decisión de seguir sirviendo de acuerdo a las posibilidades personales"
El sentirse querido ayuda a sumar vida a los años felices.El valor que tiene la familia es un pilar fundamental, pero no es el único; también el adulto mayor debe continuar las relaciones sociales, la amistad, el grupo de pares con quienes compartir los mismos intereses y reconocerse dentro de la misma generación. Pertenecer a una familia, a un grupo de amigos, a un lugar tiene que ver con el arraigo, sobre todo sentirlo propio, donde pueda disponer de sus actividades, de su tiempo y de su espacio.Hace unas horas establecimos una larga conversación a través de Skipe, con mi sobrina nieta y su esposo, (ambos invidentes) son ellos y sus hijos un canto a la vida.Una historia que les contaré en otra oportunidad.Cuando finalizábamos la charla, Gustavo me dijo: Cuando tenías veinte o treinta años ¿pensate alguna vez que este hecho, de conversar y vernos a través de una computadora ,hubiera sido posible? Entonces le respondí: es la ventaja de tener vida y no sólo años.Y dije vida ...porque aún estoy aprendiendo cosas nuevas todos los días. En ese momento decidí escribir esta entrada y compartirla con ustedes:
Mi familia y mis Amigos ...
Y AGRADECER A DIOS LOS AÑOS REGALADOS A MI EXISTIR