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Entro al templo a saludarte.Me inclino ante el Santo Sagrario y Tu me invitas a quedarme. ¡A solas contigo Señor......... en silencio........! Tu mirada ilumina mis ojos y te reconozco: ¡Eres Tú Señor! Veo las huellas en tus manos que muestran tu identidad. Cierro los ojos,los oídos,la mente a los ruidos del mundo y solo escucho tu dulce voz .¡Me llamas por mi nombre!! ¿Qué quieres de mí Señor? Me invitas a seguirte....a hacer lo que Tú has hecho. Vine a dejarte mis lágrimas, mi cansancio,mis flaquezas y me pides que te siga? TU me respondes:
"Yo Soy tu fortaleza, tu alegría , tu descanso" Confía en mí , siempre estoy a tu lado._¡Heme aquí Señor! Estoy dispuesta, ....pero necesito más de tí, de tu esencia, de tu Amor, así podré verte en los que necesitan misericordia. Recuerdo tus palabras "Os aseguro que en la medida que lo hiciste con el más pequeño de mis hermanos ,lo hiciste conmigo.
Ahora sí,entiendo tu invitación, me pides que me encuentre contigo, ¿Dónde?..... Muy dentro de mí, en mi hogar con los que me necesitan, entre los míos, donde haya dos o tres reunidos en tu nombre; en la Iglesia que celebra la nueva alianza de Dios, en la comunidad fraterna y hasta en los momentos en que te niego y en los que tantas veces te abandono.Como lo hiciste con Pedro y con Saulo, sigues mostrándome tu Rostro, y me ofreces nuevamente tu Vida.
Siento mi palpitar junto a tu Sagrado Corazón, ¡Que intimidad misteriosa! Lentamente abro mis ojos cegados por tu Luz y contemplo desde mi nada la Grandeza de tu Presencia Eucarística, que desde el Sagrario nos acompaña día y noche.
Todo se detiene a mi alrededor, tu mano me cubre...reina el silencio, hay paz y serenidad. Estás ahí, fiel con tu gloria y tu poder.Caigo a tus pies..... tu me dices: "Levántate, no te he llamado sierva,Yo Soy tu Amigo" por eso abre tu corazón a mi gracia, voy a sanarlo con mi amor ¿Por qué tardaste tanto? Esperaba tu visita , así, a solas, para escuchar tus súplicas, darte lo que necesitas y hacer buenos tus días, aún aquéllos en los que no puedas sonreir.
¡Señor Jesús! mis sentidos se maravillan ante tu presencia viva y resucitada, mi espíritu rebosa de alegría y de gozo, canta para tí un canto nuevo, en signo de adoración y honra.Con la fuerza y el impulso de Tu Espíritu te digo: ¡Aquí estoy Señor!
HARÉ CON LOS DEMÁS LO QUE TÚ HAS HECHO CONMIGO
María Luisa.

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