María Mediadora de todas las gracias
Predestinada desde la eternidad,la Santísima Virgen,fue en la tierra la Madre del Divino Redentor.Desde el momento que prestó su asentimiento al Padre en la Anunciación , hasta ver a su Hijo morir en la Cruz,cooperó en el renacimiento espiritual de la humanidad. Por tal motivo decimos que es nuestra Madre en el orden de la gracia.
La iglesia la invoca entre otros títulos como Mediadora de todas las gracias,lo que no significa que nada quite o agregue a la dignidad de Cristo como UNICO MEDIADOR entre Dios y los hombres.
así como el sacerdocio de Cristo es participado por los ministros y por el pueblo,de igual forma MARÍA es nuestra mediadora ante su Divino Hijo y de Él recibe todo lo que su corazón quiere darle a los hombres
Con su amor materno sigue cuidando a los hermanos de su Hijo que peregrinan entre peligros y angustias y luchan contra el pecado. María, por su múltiple intercesión nos alcanza los dones de la salvación y nos une más intimamente al Mediador y Salvador de todos los hombres.
María nos lleva a Jesús, por su participación estrecha con el Espíritu Santo y por su intercesión amorosa de Madre.Ella está llena de carismas como ningún otro mortal lo está, porque es la plena de gracia, la concebida sin mancha de pecado original. A través de los siete dones, los frutos y los carismas que brillan en ella indisolublemente unidos, refleja en sí misma la imagen de Jesucristo.
Los signos por los cuales podemos discernir nuestra "devoción" a María son:
1) Si nos lleva a un mayor amor y entrega al Padre, al hijo y al Espíritu santo a quiénes "le debemos una misma adoración y gloria"
2)Si no ponemos a María en pie de igualdad con las personas divinas, sino en el lugar propio y singular que la Iglesia nos enseña.
3) si no presumimos que ella lo haga todo y nosotros nada
4) Si siempre tenemos en cuenta los que nos dice la Iglesia acerca del culto mariano.
5)Si aprendemos de ella a ser dóciles al Espíritu Santo y obedientes a Cristo y a su Iglesia("Hagan lo que Él les dijo"), y a ser misioneros, serviciales y atentos a las necesidades de los demás.
ORACIÓN
María el nombre más dulce de la creación,
Fuiste tierra fértil en las manos del creador.
Te abriste a Dios como un capullo,
Mientras latía dentro tuyo,
El milagro más grande que jamás existió.
Bondad de Dios hecha ternura,
Nos recuerdas con tu dulzura,
Que nuestro Padre es bueno y que nos perdonó.
Y que levanta a los pequeños,
Pero derriba a los soberbios,
Y que no hay nada mejor, que disfrutar su amor,
Abriéndole el corazón.
Quiero vivir como vivías, con sencillez y alegría,
Dando gracias al Padre por lo que ha de venir.
Confiando en su providencia,
Que seguro es la mejor ciencia,
Que tenemos a mano, para saber vivir.
Si con tu sí nos entregaste a Cristo,
Para entregarme quiero yo estar listo,
Enséñame a perdonar, a recibir y a dar,
Con amor y humildad.